Envuélveme entre tus brazos que verdaderamente es tu alma, es tu voz, estoy volviendo a volar por tus palabras que endulzan mis oídos llenándolos de esa luz que despide tu boca que no sólo endulza sino que libera, que hace que uno llegue a sentir lo que no se ha sentido jamás.
La melodía que de tu boca sale no es sino el canto de un ángel, pues eso eres, un ángel que ha hecho de mi alguien mejor haz guiado mis pasos, haz sido paciente con mis caídas y mis quebrantos; siempre me has hecho un hombre más fuerte, convertiste en realidad la felicidad.
Qué será bueno saber, que soy amado y que no quiero arriesgarme aun amar, que me da vergüenza ser amado, aun cuando mis entrañas lo desean con fervor, podrás decir que me acobardo en lo que para el mundo parece algo normal pero que hay de normal en mi, si yo mismo no soy normal.
Cerca, muy cerca envuelto por ese cobijo que es tu alma me siento tan protegido, las veladoras se han apagado con el viento que sopla llenando la habitación, que esta en penumbras por ahora apenas la luz de la luna nos ilumina, porque, la luz se ha ido en toda la cuadra, la habitación es lo suficientemente amplia como para meter tres camas king sizes y aun sobraría espacio como para una matrimonial y un sofá. El viento sigue paseando por el lugar moviendo de adentro hacia fuera las delgadas cortinas de color blanco casi translucidas, como haciendo una danza, porque esta noche las ventanas están abiertas y, el viento y las cortinas están disfrutando de la noche, tu estas recostada en la cama que esta justamente al centro de la habitación, no estoy seguro si duermes, pero lo que se bien es que estas abrazada a mi, ese abrazo me hace sentir tan seguro que casi disipa mi pensamiento pero aun sigo pensando y pienso con temor en lo que pasara el día que nos tengamos que ir, intento mirar tu rostro, me he movido pero no ha sido suficiente y no quiero moverme mucho porque si en verdad estas dormida te despertaría así que solo me conformo con solo acariciar tu pelo, ese pelo negro que llega hasta tus hombros resaltando tu piel casi canela, ahora estoy recordando los momentos más especiales, nuestros viajes, aventuras, las veces que te hice reír, las veces que soñamos juntos estoy recordando todo, puedo asegurar que nada se esta escapando de mi mente la primera cita, el primer baile, el primer beso, la primera cena juntos; si y es más recuerdo las cartas, e-mails, la flores, notas. Como me olvidaría de algo de ti, si puedo recordar cada detalle.
Susurre mi primer pensamiento en ese instante en el que recordaba la primera vez que acepte que si me estaba enamorando de ti –Te he dicho alguna vez que me estoy enamorando de ti– recuerdo que tu respuesta fue tan clara y alucinante –no, no lo habías dicho; pero… también yo. Ya lo estoy—. Me alucine porque era poco el interés que tenias por mi que creí que no te interesaba, que recuerdos, ahora compartimos una familia una vida juntos en la otra habitación dos pedacitos de cielo descansan dulcemente y cada vez que los escucho hablar me parece escuchar tu voz y es como sentir tus susurros y eso me hace sentir muy cerca de tu alma. Nadie sabe quien se ira primero tu, yo, los vecinos, mis hermanos, tus hermanos; nadie lo sabe lo que si sé y te puedo asegurar es que cada vez que veo el nuevo día y tu estas cerca de mi agradezco porque tenemos otro día para seguir siendo felices y amándonos.
Recordarte en mis días de tristeza me hace sentir cada día más fuerte eres ese motivo que me hace luchar porque quiero abrazarme a tu alma estar muy cerca de tu alma, luchar día con día contra mis demonios como tu me haz enseñado, enfrentado con fuerza mis pruebas, eres ese motor que ha hecho mi vida cada día mejor, nacer de nuevo todos los días es solo por ti porque tu me enseñaste, con ese canto angelical marcaste mi alma.