Por la noche al escucharte, me pregunté ¿qué haría si te llegaba a extrañar?, si no me concentrará; la respuesta llegó de una manera inesperada como un rayo luminoso llenando todo espacio en mi cabeza y me asombré al descubrir esto:
Cerraré los ojos y apretaré fuerte mis párpados para no llorar, al recordar que no estás junto a mí, elevaré mi oración pidiendo por ti y al día siguiente trabajaré más fuerte para merecer estar junto a ti por tiempo y eternidad. Y trataré de no pensar en ti para dedicar mi corazón a servir, pero recuerda aun así te amo.
Muy lindo y tierno.