He escrito mucho, y hasta ahora no he concluido nada, ahora me he convertido en un hombre normal que se ha olvidado de la vida de melancolía, ya no escribo a la tristeza ni a la nostalgia ahora solo escribo para intentar recordar que era escribirle al desamor, ahora soy feliz porque ella me regalo momentos muy importantes de su vida porque me ha dado regalos que no lograría compensar ni con sumas exorbitantes de lo que fuera: galaxias, universos, estrellas, o cosas inimaginables.
Ahora mi dolor es dejarla y haberla engañado, porque creo que mire nuestro final antes de que iniciáramos y no lo mencione, de que sirvió tanto escribir extrañándola, cuando no era parte completa de mi, tanto que deseaba tener su amor y en el momento que lo obtuve, la perdí, aun cuando, ella me ame, seguir con ella sería una tortura para ambos, como hacerle ver que no sé amar y no quiero experimentar con ella porque la quiero como a mi hermana y que he hecho cosas que no debí haber hecho, díganle que me disculpe por mis errores.
Mi, Dulce amor, ¡oh! De ti mujer que me amas, no me obligues a estar contigo porque no te quiero lastimar, mejor deja que esto pase y ve hacia adelante, discúlpame por no explicarte de frente pero lo intente y seguimos saliendo como si nada hubiera pasado, me sentí como el amante que se esconde detrás de los arbustos para que el padre de la doncella no los descubra, mientras todo el pueblo sabe lo que ocurre. Casi todos excepto tus amigas y algunos de mis amigos sabían de nuestros problemas, era feo estar y abrazarte como si fuera tu amante, y tu novio frente a los ojos de los demás.
Esa era la explicación que tal vez debía darte, sin embargo espero que la que te envíe se la mejor, no sé que duele más esta explicación o la que te envié, ¿por qué no hablar ahora?, porque intentar hablar sería caer en el mismo jueguito que teníamos desde 3 meses, y ya no más, es mejor así.