No te dejes engañar por mi cara, no te dejes engañar por mi expresión, porque uso una máscara uso mil máscara que tengo miedo de quitarme y ninguna de ellas soy yo.
Te doy la impresión que soy seguro (a), que la confianza es mi nombre y la frialdad mi juego, que el agua está calmada y yo domino y que no necesito a nadie, pero no me creas, por favor.
Mi superficie parece calmada…, pero en el fondo vivo en confusión, en miedo, en soledad, pero esto lo escondo me da pánico el pensar en mi debilidad y miedo hacer expuesto. Es por esto que frenéticamente creo un ambiente para esconderme una fachada sofisticada de la mirada que sabe. Pero esa mirada es mi salvación y lo sé, es la única cosa que me puede asegurar aceptación y amor. Tengo miedo que pienses menos de mí, que te rías: la risa me mataría.
Por eso juego mi juego, mi desesperado juego de fingir con una fachada de seguridad afuera y tembloroso niño por dentro y entonces mi vida se convierte en un frente. Ociosamente, platico contigo en tonos suaves, superficiales…, te digo lo que es nada y nada de lo que es todo de lo esta gritando dentro de mi, por lo tanto, cuando voy a hacer mi actuación no te dejes engañar por lo que te digo. POR FAVOR, escucha cuidadosamente lo que no digo. Me desagrada el juego superficial y tonto que estoy jugando. Me gustaría ser genuino y espontáneo .Tienes que tenderme la mano aún cuando parezca que es lo último que necesito y deseo. Sólo tú puedes llamarme a vivir. Cada vez que eres amable, gentil y me animas, cada vez que tratas de entenderme porque realmente te preocupas, a mi corazón le salen alas. Pequeñas alas.