Cuando me dejaste

No sabes cuanto es lo que he sufrido sin tu presencia el tiempo que me dejaste fue casi la muerte, te deseaba como un indigente en el Sahara.

Pero después de un tiempo fue como cuando te ocurre un accidente, en el que pierdes una de las extremidades, en un principio, te deprimes, pero no falta un buen amigo, que te ve decaído y te alienta, para salir adelante.

Luego te acostumbras, y se hace normal la vida, sin una parte de ti.

Pero ahora que estas aquí no sé que hacer, pues es como si te intentaran poner un a prótesis, después de haberte acostumbrado a no tener un miembro de tu cuerpo.

Creo que solo el tiempo me dirá como seremos los juntos.

Lo que no puedo dejar de agradecer a la vida y a dios, es que aun sigas aquí, que aunque te fuiste aun me quieres.

Te quiero.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *