Enojados…

Ella

Hoy eres el héroe de una nota del periódico tu rostro luce aún mejor de lo que recuerdo, han usado la mejor foto que han encontrado de ti, en ella apareces sin lentes con una pequeña barba de candado, con el rostro más claro de lo normal, tus ojos color aceituna irradian una alegría que hace sentir a cualquiera feliz; en ese rostro no hay espacio para la tristeza, la angustia o el dolor, porque rebosa de felicidad y paz, en aquella foto tu cabello casualmente es corto porque te crecía tan rápido que era difícil creer que te lo cortabas. Sí, hoy eres la mejor persona del mundo, de hecho creo que tal vez muchos desean que hayan muchas más personas como tú, hoy te has convertido en el orgullo de la familia, del estado y tal vez del país.

Hoy la felicidad de una madre no terminará, gracias a ti. Ella está tan agradecida que siente que nunca podrá pagar esta deuda a la que se ha sometido con una nobleza la cual no se puede describir con mis simples palabras, tal vez en su corazón no hay moneda que pague tu labor. Pero aún también tu labor a causado el sufrimiento cual es compensado con flores, arreglos florales y coronas sobre un ataúd. Tu familia llora yo misma estoy llorando.

Estoy enojada porque la lluvia no ha cesado; porque no te he dicho lo mucho que te amo; porque te has ido; porque te extraño; porque la casa esta vacía; ¿por qué no estás?.

Ella: Por la mañana

Son las 6:00 a. m. y tu celular suena como de costumbre, lo has apagado casi al momento te levantas y has besado mis mejillas permanezco envuelta entre las sabanas mientras te bañas, después de unos minutos me levanto y preparo un chocolate con canela como te encanta, el desayuno me ha queda tan delicioso que espero ver tu rostro al disfrutarlo. Te has tardado mucho en el baño y el tiempo para llegar a la oficina se está haciendo cada vez menos, ¡necesito el baño! ¡tendré que sacarte de ahí! ¡y no podré verte disfrutar mi comida!, eso me empieza a enojar pero no lo suficiente para gritarte así que ya no te espero para desayunar y termino mi desayuno como aún no has salido del baño me levanto de la mesa lavo mis trastes, me seco las manos y reviso la ropa que había preparado desde ayer para salir hoy, te aviso que ya sé esta empezando a hacer tarde, busco mi ropa interior para darte un poco más de tiempo pero creo que mi enojo está creciendo, escucho que has salido del baño voy hacia ti y miro tu rostro que cariñosamente me regala una sonrisa que me hace sentir especial, como si la espera hubiera valido la pena pero al entrar al baño he encontrado tu ropa sucia en el piso, porque no pudiste meterla en el cesto de ropa sucia y además parece que un pato hubiera usado el baño porque todo esta mojado desde las paredes hasta el techo y mi enojo va en aumento.

No quiero decir nada para no estallar así que dejo que el agua y la espuma del jabón calmen mi enojo. Al salir del baño puedo ver que la ropa que te había arreglado esta colgada en el lugar donde la deje y me pregunto que ropa te habrás puesto, dejo pasar el suceso y me visto rápido porque el tiempo se está acabando y no quiero llegar tarde.

Voy a mi tocador y no encuentro ningún peine solo grito tu nombre y te pregunto si sabes donde están mis peines y creo que como es de esperarse respondes que no sabes donde están, estoy lista. Voy a la cocina y el desayuno esta ahí esperando a ser comido pero tú ni lo has mirado has tomado el chocolate y te lo has tomado con una simple pieza de pan, no quiero decir nada pero me estas haciendo enojar más así que prefiero preguntar porque has dejado el baño todo mojado pero tu respuesta es tan tonta y no sé si lo haces por ser gracioso o para hacerme enojar pero si es para lo segundo lo estás logrando ya no quiero preguntar sobre tu ropa pero tendré que hacerlo porque no quiero seguir viendo tu ropa en el suelo todos los días así que me armo de valor y pregunto

–¿por qué tu ropa se quedo en el suelo?– Y otra repuesta tonta viene,

–es que trate de encestar como en la NBA pero no entró– y entonces trato de preguntar algo lógico

–y ¿por qué si viste que no entro no la recogiste?–

–porque sí–

Y entonce se ha armado la gritadera, hoy ya no te soporto. Te has apresurado a la puerta tratando de huir de mis palabras te escondes de mi y corres a la calle mientras que dejas a tus espaldas un sonido sordo al aporrear la puerta. Yo me quedo llorando en la cocina mirando el desayuno que has despreciado.

Dos minutos después he escuchado tu voz gritar y seguido de eso un auto ha frenado de golpe, rápidamente la gente se arremolina y las ambulancias no tardan en llegar yo me he acercado y veo el rostro de algunos vecinos que me miran con tanta tristeza que me hace pensar lo peor me han abierto un camino para que yo vea en el piso tu cuerpo, pero no eres el único tu cuerpo ha envuelto a un niño que no deja de llorar. Al mirar esta escena corro y me dejo caer en el piso para hacerte reaccionar solo escucho tu respiración agitada, tus ojos están muy pesados; cuando los paramédicos llegan te llevan al hospital y me llevan contigo. En el trayecto tu corazón empieza a latir muy lento y poco a poco deja de latir los paramédicos están luchando porque vivas pero sus esfuerzos son en vano porque te estás yendo y así fue no llegaste al hospital. En el hospital me he enterado que tu cuerpo sirvió como un escudo para ese niño. Por ello para los médicos eres el héroe.

Ella: Te extraña

No quiero mentirte estoy llorando, y es porque te extraño y deseo tenerte junto a mi, mi corazón no deja de lamentar que no dije lo mucho que te amo y que ahora estás tan lejos de mí ahora por las noche no dejo de abrazar la almohada deseando que seas tú. Cuanto te amo y al final no importo porque lo último que salio de mi boca sólo fueron reclamos. Te amo y ahora no puedo demostrártelo, ¿Dónde estás? ¿perdoname por no haberte mostrado mi amor?.

Son las 11:30p.m. estoy en la cama llorando, pero el sufrimiento se está yendo siento como si me abrazaras y mis ojos hinchados poco a poco están cediendo.

Hasta mañana. Te amo.

Él

Todo mi cuerpo me duele y estoy tratando de abrir los ojos y no logro ver algo, parece que estoy escuchando algo, ¿qué pasa? Hay tanto ruido, oigo tantas voces que no entiendo lo que están diciendo por espacios escucho mi nombre, es una voz conocida. Sí eres tú te estoy escuchando amor estoy aquí ¿dónde estás? ¡Aquí estoy! ¿Por qué no te veo?, ¿Qué está pasando? ¿me escuchas?. Escucho tu voz pidiendo entre sollozos –¡quedate conmigo! ¡no me dejes! ¡Por favor, no me dejes!– No quiero dejarte pero no te veo, no sé hacia donde ir, me siento más cansado. Quiero que me escuches, pero por más que grito mi voz no llega hasta tus oídos, como si esto fuera una pesadilla, ¡quiero despertar!. Me duele todo el cuerpo, siento que estoy medio dormido me esfuerzo por despertar pero aún cuando haga el intento no he logrado mover mis parpados para poder ver lo que esta está pasando me siento muy cansado es como estar atrapado, me estoy esforzando por moverme pero entre más lo intento más difícil parece; me estoy desesperando creo que mi corazón se está moviendo más rápido, ahora estoy levitando no sé que esta pasando aún hay mucho ruido y me aturde. Me siento muy cansado y ahora solo escucho un zumbido. No quiero estar sin ti pero algo me está absorbiendo ya no puedo más siento que me desvanezco. Lo siento amor mi energía se escapa de mi y estado tratando de seguir tu voz y siento que me he estado alejando más y he tratado de regresar pero no pasa nada y me siento aún más débil. Deseo que sepas que no quiero dejarte pero tampoco puedo quedarme. Te amo, quiero que sepas que estoy enamorado de ti. Hasta pronto.

Él: Despertando un día más

Me encanta escuchar el sonido de mi alarma por la mañana, porque se que al voltear ella estará ahí me encanta observarla aún hay algo en su rostro que me hace sentir como un jovencito que está probando por primera vez el amor. No quiero dejarla besarla pero por ahora solo hay espacio para besar una de sus mejillas. El trabajo me espera así tendré que bañarme, estoy muy contento quiero gritar que la mujer está a mi lado es mi bendición es la mejor no creo que haya alguna mejor mujer para mi que ella. Estoy tan emocionado que hoy soy como uno de los mejores de la NBA y es tiempo de demostrar que mi triple hará ganadores a nuestro equipo pero bueno eso solo es un sueño pues mi emoción no es suficiente para que mi ropa entre en el cesto de la ropa sucia. Pero eso no me mueve porque quiero gritar que ella es la única a la que amo. Me emociono aun más cantando cuanto te amo, canto por ella me hace sentir en las nubes. El tiempo parece no estar a mi favor, porque no me perdona y parece que ha corrido para no darme oportunidad de que mi felicidad se desborde.

Al salir del baño la veo, es hermosa, y creo que mi rostro me ha dejado en evidencia, le sonrió; ahora quiero sorprenderla ¡me pondré la ropa que le gusta que use!. Es hora de desayunar, el desayuno está en la mesa, ¿otra vez lo hice? No puedo comer, me he acabado el tiempo y no puede desayunar con ella, ahora me invade un sentimiento de enojo conmigo mismo sé que a ella le gustaría desayunar conmigo y nuevamente lo he arruinado. Pero el tiempo se está escapando así que sólo comeré una pieza de pan y el chocolate. Ella salio del baño y quiere saber sobre sus peines pero como yo lo debe saber yo no he tocado nada en su tocador, ahora yo soy el culpable y creo que está enojada y yo también me estoy enojando. Ahora está aquí frente a mí y quiere saber sobre mi ropa a lo que espontáneamente contesto con la verdad como en ese instante me volví un jugador de la NBA, y su rostro ahora esta más enojado, ahora, ¿qué debo decir? ¡cualquiera cosa la hará enojar! ¡No quiero seguir peleando! ¡me voy!.

Salgo de la casa, y aún entre mis pensamientos logro ver venir un auto en la calle y por el extremo contrario casi en mi trayectoria viene un niño corriendo detrás de un balón mis gritos no lo persuaden a no seguir corriendo hacia él, así que he saltado y he alcanzado a abrazar al niño mi cuerpo le ha cubierto pero ahora. No sé que esta pasando.

Él: Está junto a ti

Todo ha pasado; te veo, te escucho y no puedo sentirte. Estás tendida sobre la cama y yo me siento me siento a un costado deseando me puedas escuchar también deseo puedas sentir que estoy ahí junto a ti. También te amo, quiero que sepas que también me enamore de ti. Tu eras la razón de mi sonrisa de las mañanas, no quiero verte sufrir por mi culpa esas lagrimas que ruedan rostro lastiman mi corazón aún puedo sentir, pero tu no sientes nada de mí. Me paro más cerca de ti y veo como te acomodas en la cama de tal forma que me permite reclinarme en la cama y abrazarte. Tus lagrimas están dejando de salir tus ojos se van cerrando. Y me trato de acercar a tus oídos y cuando lo logro te susurro –Te amo– y entre sueños has escuchado mi voz, y me respondes te amo.

Mientras me sea posible estaré a tu lado, y aun aquí seguiré orando por ti. Hasta que nos reunamos una vez más. Aquí te esperare. Te amo mujer.

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