Yo tenía un lindo par de patines

Sé que, la mayoría de las personas habrán visto la película de “mi pobre angelito: perdido en nueva york” esa película me encanto cuando era pequeño, porque un niño había escapado de las garras de dos villanos la verdad ese niño era como un superhéroe sin capa sin superpoderes pero era muy inteligente (claro está que solo era un personaje de película). Hoy decidí ver esa aventura pero fue increíble lo que me encontré, es una reflexión.

No explicare lo que decía el dialogo mejor léanlo:

Kevin –Yo tenía un lindo par de patines, temía que si los usaba, los rompería. Así que los tenía guardados ¿Sabe qué pasó?–

Señora de las palomas –No–

Kevin –Me quedaron chicos. Nunca los usé afuera solo los usé en mi cuarto un par de veces. El corazón y los sentimientos de la gente no son como patines. En realidad, son iguales, si no usa su corazón, ¿qué importa que lo rompan? Si lo guarda para usted misma, quizá sea como mis patines. Cuando decida probarlo, no será muy bueno. Debería arriesgarse. No tiene nada que perder. Hay un poco de verdad en eso, eso creo. Aún pueden romperle el corazón, pero sigue teniéndolo–

Esta reflexión me hace pensar que muchos somos como la señora de las palomas tenemos miedo a usar el corazón miedo. Me vienen a la mete frases como “es que no quiero lastimara nadie”, “es que no quiero salir lastimado”.

Hoy con todo esto me han dado ganas de poner todo el corazón en todo, aun cuando este termine en pedazos.

1 comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *